En las primitivas saunas, en este horno se quemaba leña la cual calentaba unas
piedras situadas en un depósito en la parte de arriba; un dispositivo especial de
entrada de aire hacia que se estableciera un tiro de aire caliente en la habitación.
Las necesidades de aplicación del baño finlandés en las ciudades y la conveniencia
de mecanización de los medios, ha dado lugar a que se haya creado un aparato
eléctrico calentador para sauna, que permite una rápida elevación de la
temperatura; regulación de la intensidad de ésta y de su tiempo de duración y el
establecimiento de la corriente circulatoria de aire caliente. Contiene su
correspondiente depósito de piedras, así como los necesarios manejos de gran
sencillez, bien sobre el aparato a distancia o de ambas maneras.
En el baño de vapor o turco la sudoración no es tan perfecta como parece, ya que
al retardar la evaporación del agua la piel está mojada, pero no del sudor, sino del
vapor condesado en ella. Por otra parte, la respiración se hace dificultosa a causa
de la humedad ya la vascularización del organismo no es perfecta, ya que las
temperaturas no pueden ser demasiado altas. En una palabra, el baño de vapor es
sofocante y agobiante y sus efectos no pueden compararse a los del baño finlandés.
En el baño romano, de calor seco, las temperaturas pueden ser un poco mayores,
pero la piel se reseca mucho y le faltan los golpes de vapor.
Para producir un efecto verdaderamente beneficioso para el organismo, es
necesario una combinación de aire caliente, seco y húmedo.
El empleo del baño finlandés puede compensar la falta de ejercicio físico, ya que los
efectos sobre el organismo (comprobado científicamente por los médicos
finlandeses, alemanes y escandinavos) son los mismos: el aumento de la capacidad
respiratoria, el incremento de la actividad de la hipófisis y cápsula suprarrenal con
aumento de sus hormonas, vigoriza y tonifica el organismo. La sudoración que
producen las altas temperaturas hace eliminar por la piel sustancias tóxicas que
normalmente tienen que ser neutralizadas por el hígado, evitando de esta manera
un trabajo a este órgano, tan importante en nuestra economía.
Pero el efecto más interesante y beneficioso y al que debe el baño finlandés sus
propiedades higiénicas y terapéuticas es el aumento de vascularización de todos los
órganos.